lunes, 30 de noviembre de 2015

Despertar

Ven, cógeme la mano y llévame lejos. Lejos de este infierno gélido y hediondo donde inesperados pecadores nos desvanecemos en una inmensa, monótona y sorda nada rodeados de pulcras paredes con relojes atrofiados.
Ayúdame a escapar de esta cárcel burocrática de relaciones unidimensionales y doradas vitrinas que lucen hermosos trofeos y callan los viles ardides con que se lograron.
Huyamos de esta jungla artificiosa y tóxica donde ocultas en la inmundicia abundan serpientes devoradoras de sueños que, vestidas con pieles de cordero, nos cortejan con sinuosas danzas.
Porque una brizna de esperanza ha explotado dentro de mí. Mi alma enterrada sangra ahora cual manantial y se me escurre entre los dedos. En su fluir me señala un nuevo camino y desde el límite de la cordura observo mi ser desmembrado con renacida piedad.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Breve historia

Hoy voy a contarte una historia increíble. Una historia sobre cómo el eterno devenir de la materia celeste forjó, movido por azarosos e inescrutables impulsos, una bella esfera aguamarina engalanada con deslumbrantes amaneceres y eternos mares danzantes… Sus dones nos serían concedidos, dignos custodios merced a nuestra capacidad para pensar, sentir, reír, soñar, imaginar, amar…
También te diré que esta vida que nos es dada, es hermosa, placentera y sensual. Que podemos explorar nuestra realidad viajando por tierras lejanas rebosantes de naturaleza virgen y coloristas culturas de benevolentes dioses, o crear enigmáticos mundos en los que pasado, presente y futuro son arcilla maleable en manos de nuestra infinita imaginación.
Que podemos absorber la belleza a través de cada poro de nuestra piel, que una pieza musical es un orquestado complot para acariciarnos el alma, y la fragancia de una flor puede hacernos viajar a un instante del pasado atesorado en nuestra mente.
La huida de las nubes nos detiene en un profundo reflexionar del que saldremos fortalecidos, mientras nos regocijamos en la triste agonía del otoño, preludio de un futuro renacer. Podemos llorar por ojos ajenos, complaciéndonos en cada lágrima nacida de fuente extraña y de pronto sucumbir extasiados a la risa.
Dones maravillosos, mas sin embargo sabemos que detrás de cada uno de ellos nos acecha la muerte.


lunes, 26 de octubre de 2015

Vaso medio vacío

Silencio, silencio y más silencio. De pronto absorbe todo el ambiente. El bar ha cerrado. Miro mi vaso y está rebosante, sonrío, me tranquiliza. Soy como el hielo que contiene, invisible pero corpórea. A mi alrededor inquietantes sombras deambulan buscando una salida. Entre ellas lucho por disimular que soy una estatua. Alguien ríe y le regalo una absurda carcajada fingida. La gravedad me mantiene sentada. Mi rostro desfigurado se disuelve entre la muchedumbre, sangre helada recorre mi cuerpo. Me asfixio, quisiera diluirme en mi copa. Doy un trago. Las setas de Alicia me llevarían a lugares nunca soñados. Probaré con mi brebaje mágico. Voces alegres me pinchan, vienen de todas partes. Nunca me he sentido más sola. Dionisio y sus ménades abandonan el bar. Intento seguirle. Cada trago me lleva más lejos. En el baño golpeo mi sucio reflejo, me mira con asco, rabia, odio. Trago tras trago desaparezco un poco más. Me evaporo, ocupo una nueva dimensión donde no temo a la vida. Está desbordada de palabras amables, sentimientos, caricias honestas. Un sorbo para adentrarme más. La pelea de perros queda atrás, sólo es un recuerdo. Finalmente acaba el pulso, le cedo el control mientras respiro una bocanada de aire negro. Mi alma aséptica, higiénica, anestesiada descubre ante sí un nuevo mundo lleno de promesas. No hay decepción en él. No más movimientos sincronizados, falsedades, mediocridades, amores vacíos. Me desplomo.